Día 16: San Simón Stock
San Simón Stock es uno de los personajes centrales de la historia de la Orden del Carmen, por dos títulos, sobre todo: a él se debe el cambio estructural de la Orden abandonando el eremitismo originario y entrando a formar parte de las ordenes mendicantes o de apostolado. La tradición nos ha legado que él recibió de manos de María el Santo Escapulario del Carmen, tan difundido desde el siglo XVI entre el pueblo cristiano.
La primera noticia de San Simón Stosck es del dominico Gerardo de Frascheto, contemporáneo del Santo (+1271). No es claro si el "hermano Simón, Prior de la misma Orden (Carmelitana), varón religioso y veraz" sea San Simón Stock.
La segunda referencia en orden cronológico es un antiguo Catálogo de Santos de la Orden, del cual se conservan tres redacciones del siglo XIV. La más breve y, por lo mismo, más antigua, dice de él:
"El noveno fue San Simón de Inglaterra, sexto General de la Orden, el cual suplicaba todos los días a la gloriosísima Madre de Dios que diera alguna muestra de su protección a la Orden de los Carmelitas, que gozaban del singular título de la Virgen, diciendo con todo el fervor de su alma es tas palabras: 'Flor del Carmelo...'", que veremos en el apartado siguiente: Su espiritualidad.
Otra redacción más extensa de este Santoral añade nuevos e interesantes datos sobre él; Su apellido STOCK, que parece se deba a que vivía en el tronco de un árbol. Su ingreso entre los carmelitas recién llegados a Inglaterra procedentes del Monte Carmelo. Su elección como Prior General y la aprobación de la Orden por el Papa Inocencio IV. Su don celestial de obrar ruidosos milagros. Fue autor de varias composiciones, entre ellas el Flos Carmelí y el Ave Stella Matutina.
Parece que mientras visitaba la Provincia de Vasconia, murió en Burdeos, el 16.5.1265, casi centenario de edad.
Se le tributa culto desde 1435.
Su fiesta se celebra el 16 de mayo
Su espiritualidad
Se halla ya apuntada en cuanto precede sobre su vida.
La personalidad de este gran Superior General "el Santo del Escapulario", como le llamó el papa Juan Pablo II el 24.9.1983-se deja ver en vañas facetas que aquí sólo enunciamos:
a) A él se debe de hecho la Aparición y Promesa del santo Escapulario del Carmen con los enormes beneficios que han venido a toda la humanidad por medio de este Sacramental Mariano durante estos más de siete siglos que cuenta de vida. Lo dice el Santoral que hemos recordado: Rezaba así San Simón Stock cada día pidiendo por su Orden.
Día 22: Santa Joaquina Vedruna
Nació en Barcelona el 16.4.1783. Sus padres, Lorenzo de Vedruna y Teresa Vidal, eran profundamente cristianos.
Desde niña se sintió muy inclinada a pensar en Dios. Todo le hablaba de El.
Intentó ser religiosa carmelita de clausura, pero el Señor le tenía destinada otra misión. Contrajo matrimonio, siendo muy joven, con Teodoro de Mas, el 1799.
Tuvo nueve hijos. El 1816 quedó viuda y, dirigida por el P. Esteban de Olot, capuchino, fundó, en 1826, a las Carmelitas de la Caridad.
Las patrocinó el obispo de Vich, D. Jesús Corcu era y Corcuera, ferviente devoto de la Virgen de Carmen, y por ello les dio el nombre con que son conocidas en la actualidad.
Durante toda su vida de joven, esposa, viuda y religiosa, sobresalió como acogedora y atrayente, de sencillez cautivadora, de amable austeridad y suavidad conquistadora; porte sencillo, trato alegre sin artificios y acUvidad intensa sin visos de pedantería.
Entre sus hijas no admitió distinción ni privilegio, descollando además por su espíritu maternal y sus preclaras dotes de prudente consejera, educaoora y formadora.
Fue ella muy devota de la Sma. Trinidad, de la Virgen María y se entregó a la difusión de su obra y al cuidado de los más necesitados, a la oración y a la mortificación. Murió santamente en Barcelonaen 1854.
Fue beatificada el 19.5.1940 y canonizada el 12.4.1959.
Su fiesta, el 22 de mayo.
Su espiritualidad
Tres fueron los resortes sobre los que apoyó su vida espiritual, triple faceta que dio un impacto distintivo a su santidad heroica: sentido providen cialista de la vida, ininterrumpido ejercicio de la oración y amor a Cristo crucificado.
Todo incluido en una confianza ilimitada y gozosa en la Divina providencia, que fue el secreto de su maravillosa ductilidad. Abandonada por entero en los brazos amorosos del Padre, que todo lo ve y todo lo puede, se adaptó con sorprendente seguridad y naturalidad espontánea a las circunstancias más imprevistas, humanamente más desconcertantes por las que hubo de atravesar su azarosa vida.
Cabe también destacar su arraigado sentir en todo con la iglesia. Penetrada del sabor y eficacia de las oraciones litúrgicas, gustaba de ellas preferentemente, en estas fórmulas sabía ponderar y comentar su hondo contenido, su profundidad de doctrina.
Supo vivir intensamente el espíritu que anima los misterios litúrgicos.
Su dinamismo apostólico fue movido y orientado por el resorte del amor contemplativo.
Las múltiples ocupaciones nunca la apartaron de Dios. sino que la unieron más estrechamente a El. De manera que el lema de sus empresas pareció ser "Por la contemplación a la acción".
Su vida estaba caldeada en la fragua del amor divino, se desarrollaba calladamente, sublimada por las comunicaciones divinas que la enlazaban con el misterio Trinitario.
Santa Joaquina cifró su afán y predilección en la modalidad dolorosa y reparadora de la Divina Pasión. Los acerbos dolores de Cristo en su Pasión la atraían cual imán irresistible, cultivaban su alma y embelesaban su corazón.
Por otra parte, encontró sus delicias en acercar-se a la Eucaristía llevada por la mano de María Santísima, su dulce Madre del Carmelo, a la que protesó un amor entrañable.
Estaba plenamente convencida y había experimentado que nadie mejor que la Madre divina puede enseñar a las almas a vivir en Jesús y con Jesús. Por lo mismo, puso gran empeño en enseñar a sus hijas el modo de valerse de la Virgen para celebrar con fruto los misterios de Jesús.
Es de notar además el rumbo marcadamente carmelitano que tomó la devoción mariana en su Instituto, colocado desde el principio bajo la protección y amparo de la Santísima Virgen del Carmen.
Día 25: Santa María Magdalena de Pazzi
Nació en Florencia (Italia) el 2.4.1566, de padres nobles, Camilo de Gen de Pazzi y Magdalena María Buendelmonto.
Fue bautizada al día siguiente de su nacimiento y le fue impuesto el nombre de Catalina.
El 25.3.1576 flizo su Primera Comunión y el 19.4.1576 hizo a Dios voto de virginidad. El 30.11.1578 tuvo el primer éxtasis en presencia de su madre. A este le seguirán tantos que merecerá el sobrenombre de "la extática" por excelencia.
A los 8 años estuvo internada un tiempo en el monasterio de la Damas de San Giovannino, y a los 14 volvió al mismo Monasterio con la condición de que pudiera comulgar todos los días festivos, cosa insólita en aquelíos tiempos.
El 14 de agosto de 1582 entró por quince días en el monasterio de las carmelitas de Santa María de los Angeles, para conocer la Regla y ver si ésta podía responder a la llamada divina y a su particular inclinación.
Encontró la conforme a sus más íntimos deseos y se decidió por este monasterio, a lo cual le ayudó también el hecho de que las carmelitas, por concesión excepcional, podían comulgar diariamente.
El 1 de diciembre de 1582, sábado anterior al pnmer domingo de Adviento, traspasó Catalina para siempre los umbrales de la clausura y entró a formar parte de la comunidad el las carmelitas de Sta. María de los Angeles.
El 3.1.1583 vistió el hábito carmelita, dando comienzo fervorosamente a su año de noviciado.
A primeros de marzo de 1584 se le manifestó una misteriosa enfermedad que los médicos declararon incurable. La Priora y Maestra resolvieron que hiciera la profesión de sus votos y la hizo, llena de gozo, el 27. 5.1584, fiesta de la Sma. Trinidad. La hizo "sobre una camilla acomodada delante del Altar de la Virger".
Desde aquel momento comenzó un período sorprendente de éxtasis todos los días, después de la Comunión, quedaba extática por espacio de dos o tres horas.
En ocasiones tuvo nuevos y repetidos excesos de amor a lo largo del día, mientras los favores divinos se renovaban.
Quedó curada el 16 de julio y el 24 3.1585, vigilia de la Anunciación, San Agustín le escribió en el corazón las palabras "Verbum caro factum est". El 15 de abril le fueron impresos para siempre en el alma los estigmas invisibles. El 28 del mismo mes recibió de Jesús el anillo que sellaba su místico desposorio con El.
El 16 de junio, fiesta de la Santísima Trinidad, comenzó la gran prueba llamada "lago de leones", que iba a durar cinco años.
Fue llamada en estos años a la ardua empresa de la "reno vación de la Iglesia ypanicularmente de loS religiosos". Le repugnaba el hacerlo, pero fue preciso obedecer. Por esta razón escribió algunas cartas, mientras estaba arrobada su mente, al sumo Pontífice y a otros prelados y siervos de Dios, hablándoles de renovación.
El 24.8.1590 murió su madre y la vio "en las penas del purgatorio alegre y contenta".
El 3 de mayo, también de 1592, año en que le confiaron el oficio de sacristana, tuvo un gran arrebato de amor: corría por el monasterio y tocaba la campana llamando a todas las almas "a amar al Amor" ( IV,708). El 1 de mayo de 1595 pidió al Señor el "desnudo padecer'.
El 1595 fue elegida Maestra de las jóvenes y tres años después de las novicias, con las que trabajó con toda su alma para formarías a imagen de Jesucristo.
El 24 de junio de 1604, en un rapto que le cluró toclo el día, terminaron los éxtasis y comenzó el período del "desnudo padecer" que se prolongó hasta su muerte.
El 13 de mayo de 1607, Magdalena recibió la extramaunción. A las ocho de la mañana del viernes 25 de mayo entró en agonía, y a las dos de la tarde murió. Junto a su lecho, sus hermanas religiosas rezaron el Símbolo de San Atanasio, o sea, la profesión de fe en la Sma. Trinidad, el mismo Símbolo que había hecho extasiarse a la santa desde los pnmeros años de su vida.
Al año de su muerte se abrió su sepulcro y su cuerpo apareció fresco, entero y flexible.
Fueron muchos los prodigios que el Señor empezó a obrar por su medio y por ello el 1611 dieron comienzo los procesos para la beatificación, que llegó el 8.5.1626 por el papa Urbano VIII.
Clemente IX la canonizó el 28.4.1669.
Celebramos su fiesta el 25 de mayo.
Día 29: Beata Elías de San Clemente
1901-1927 Bari (Italia)
Tercera hija de los esposos José Fracasso y Pascua Cianci, la nueva Beata nació en Bari el 17 de enero de 1901 y, a los cuatro días, fue bautizada con el nombre de Teodora en la iglesia de Santiago por su tío don Carlos Fracasso, capellán del cementerio. Recibió la confirmación en 1903 de manos de monseñor Julio Vaccari, arzobispo de la diócesis.
Su familia vivía entonces en la plaza de San Marcos y se mantenía con los ingresos del padre, maestro pintor y decorador edil, el cual, alrededor de 1929/30 con grandes sacrificios abrirá un negocio para la venta de barnices y colores. Su madre se ocupaba de las faenas domésticas.
Considerados ambos como óptimos cristianos practicantes tuvieron nueve hijos, cuatro de los cuales murieron en tierna edad. Representaron un punto seguro de referencia en su crecimiento humano y espiritual para los cinco hijos que quedaron en vida (Prudencia, Ana, Teodora, Dominica y Nicolás).
En 1905 la familia se transfirió a la calle Piccinni, a una casa que tenía un pequeño jardín, en la cual la pequeña Teodora, a la edad de cuatro o cinco años, afirmó haber visto en sueños a una bella "Señora" que se paseaba entre las filas de lirios florecidos, y que después desapareció al improviso con un haz de luz, y a la cual prometió hacerse monja de grande, una vez que la madre le había explicado el posible significado de la visión.
Teodora, mandada al asilo de las religiosas estigmatinas, prosiguió los estudios hasta el tercer año de primaria. El 8 de mayo de 1911, después de haber hecho una larga preparación, recibió la Primera Comunión; la noche precedente sueña a Santa Teresita del Niño Jesús quien le predice: "serás monja como yo". Después frecuentó el taller de costura y de bordado en el mismo Instituto.
Entra a formar parte en la asociación de la Beata Imelda Lambertini, dominica con una acendrada piedad eucarística; pasará enseguida a la "Milicia Angélica" de san Tomás de Aquino. Reunía periódicamente a las amigas en la habitación de la casa para hacer meditación y orar juntas, para leer el Evangelio, las Máximas Eternas, la Imitación de Cristo, los 15 sábados de la Virgen, las vidas de los santos y sobre todo la autobiografía de santa Teresa del Niño Jesús.
Este comportamiento y su benéfico influjo en las otras compañeras no pasaron desapercibidos a una de sus maestras, sor Angelina Nardi. Mientras tanto, la no bien definida vocación religiosas de Teodora comenzaba tomar una dirección bajo el consejo del P. Pedro Fiorillo, O.P., su director espiritual, que le introdujo en la Tercera Orden Dominica, en la cual, admitida como novicia el 20 de abril de 1914 con el nombre de Inés, hizo la profesión el 14 de mayo de 1915, con dispensa especial por su joven edad.
Teodora, durante los años difíciles de la guerra 1915-1918, encontró una infinidad de ocasiones para ampliar más allá del ámbito familiar y de sus amistades, su campo de apostolado, de catequesis y de asistencia, dando libremente desfogue a su ardiente deseo de hacer bien al prójimo.
Hacia el fin de 1917, Teodora decidió dirigirse al padre jesuita Sergio Di Gioia para pedir consejo, el cual convertido en su nuevo confesor, decidió encaminarla, después de cerca de un año, junto con la amiga Clara Bellomo, futura Sor Diomira del Divino Amor, al Carmelo de san José, de la calle De Rossi, en Bari, al que se dirigieron ambas por vez primera en diciembre de 1918.
El 1919 fue un año de intensa preparación espiritual en vistas al ingreso en el monasterio, bajo la guía prudente e iluminada del P. Di Gioia.
La nueva Beata entró en comunidad el 8 de abril de 1920 y vistió el sagrado hábito el 24 de noviembre del mismo año, asumiendo el nombre de Sor Elías de San Clemente. Emitió los primeros votos simples el cuatro de diciembre de 1921: "Sola a los pies de mi Señor Crucificado, lo miré largamente, y en aquella mirada vi que El era toda mi vida". Además de santa Teresa de Jesús, tomó como guía a Teresita del Niño Jesús, siguiendo el "caminito de la infancia espiritual donde me sentía -afirma la Beata- llamada por el Señor". Hizo la profesión solemne el 11 de febrero de 1925.
