
Día 11: Santa María Maravillas de Jesús.
Nació en Madrid en 1891. Ingresó en las Carmelitas Descalzas en el convento de El Escorial (Madrid) en 1919. Desde 1924 inicia una labor fundacional, comenzando con la del Cerro de los Ángeles, que le llevan, imitando a Santa Teresa, a fundar 11 conventos, uno de ellos en la India. Desde la clausura, y viviendo una vida pobre, socorrió a los necesitados, fomentando iniciativas apostólicas y obras sociales y carittivas. Falleció en el monasterio de la Aldehuela (Madrid) en 1974.
Día 14: San Juan de la Cruz.
Es, Juan de la Cruz, el hombre providencial que ayudó a Santa Teresa de Jesús en la renovación de la Orden carmelitana desde la primera fundación de frailes en Duruelo el año 1568. Pero Juan de la Cruz no es sólo el padre y maestro espiritual del Carmelo Teresiano, sino que es el doctor de la vida cristiana a través de sus escritos, llenos de poesía y de unción del Espíritu Santo. Sus libros: “Subida del Monte Carmelo”, “Noche Oscura”, “Cántico Espiritual” y “Llama de amor viva” le han merecido el título de doctor de la Iglesia, conferido por el papa Pío XI en 1926, y un puesto de honor entre los escritores místicos de todos los tiempos.
Nacido en la pequeña localidad abulense de Fontiveros en 1542. Tomó el hábito del Carmen en Medina del Campo (Valladolid) en 1563. Instrumento providencial en manos de Teresa de Jesús, a la que, como hemos dicho, ayudó en su obra desde la primera fundación de frailes, será el artífice, junto al P. Gracián de la Madre de Dios de una reforma solicitada por el Concilio de Trento y necesitada por la Iglesia universal. Bajo su pensamiento y su doctrina el Carmelo se teñirá de belleza para entregarse, como la mejor ofrenda, a Dios.
En 1591, desde la andaluza ciudad de Úbeda, sería él mismo quien portaría esta ofrenda, para cantar, en el cielo, maitines, junto al Dios que lo esperaba.
Juan de la Cruz es el padre y maestro espiritual del Carmelo Teresiano, doctor de la vida cristiana en su dinamismo teologal, cantor de la hermosura de Dios y de la belleza de la creación. Su doctrina fue una exégesis viva del Evangelio; por eso la palabra de Dios ilumina su experiencia, y sus enseñanzas tienen alcances insospechados en la meditación de esa palabra.
Día 16: Beata María de los Ángeles.
Nacida en Turín el año 1661, ingresó en el monasterio de Carmelitas Descalzas de la misma ciudad a los 14 años. Fue repetidas veces superiora de la comunidad y se encargó de la formación de las novicias, imbuyéndolas en las enseñanzas de Santa Teresa. Largos años de indecibles sufrimientos, soportados con heroica serenidad, fueron depurando su espíritu hasta llegar a la mística transformación en Dios. Impetró del Señor la liberación de Turín del asedio francés y atribuyó esta gracia a la intercesión de San José, al que tuvo el gozo de hacer proclamar patrono de la ciudad. Entregó su alma a Dios el año 1771.
